El ruido del transporte aumenta el riesgo a padecer demencia

Un estudio dinamarqués encontró evidencias de que la exposición prolongada al ruido del transporte de las ciudades está asociado con un mayor riesgo de padecer Alzheimer y otras demencias.

demencia, salud mental
Una quinta parte de la población europea está expuesta al ruido del transporte por encima del nivel recomendado.

La exposición al ruido del tráfico en las avenidas, autopistas y de los ferrocarriles durante un período prolongado se asocia con un mayor riesgo de desarrollar demencia, especialmente la enfermedad de Alzheimer, sugiere un nuevo estudio de Dinamarca. El ruido del transporte se considera el segundo peor factor de riesgo ambiental para la salud pública en Europa, después de la contaminación del aire. Un dato por demás preocupante, ya que alrededor de una quinta parte de la población europea está expuesta al ruido del transporte por encima del nivel recomendado de 55 dB (decibeles).

La demencia es uno de los mayores problemas de salud del mundo y se espera que la cantidad de personas que viven con esta enfermedad supere los 130 millones para 2050, lo que la convierte en una costosa y creciente crisis de salud mundial.

Este trabajo analizó la asociación de las enfermedades entre 2 millones de residentes mayores de 60 años que vivieron en Dinamarca entre 2004 y 2017 con la exposición prolongada al ruido de transporte y ferrocarriles. Anteriormente, otros estudios ya habían relacionado el ruido con diversos problemas de salud, como enfermedades coronarias, obesidad y diabetes. Sin embargo, hasta el momento había pocas investigaciones sobre cómo afectaba el sonido a la salud mental.

Después de tener en cuenta los factores potencialmente influyentes relacionados con los residentes y sus vecindarios, el estudio concluyó que hasta 1.216 de los 8.475 casos de demencia registrados en Dinamarca en 2017 podrían atribuirse al ruido del transporte. “El diagnóstico en unos 963 pacientes se atribuyó al ruido del tráfico rodado y en 253 pacientes al ruido del ferrocarril”, aclara el estudio, lo que indica un gran potencial de esta información para la prevención de demencia a partir de la reducción del ruido relacionado con el tráfico.

Ampliar nuestro conocimiento de los efectos nocivos del ruido en la salud es esencial para establecer prioridades e implementar políticas y estrategias de salud pública efectivas centradas en la prevención y el control de enfermedades, incluida la demencia.

"Si estos hallazgos se confirman en estudios futuros, podrían tener un gran efecto en la estimación de la carga de enfermedad y los costos de atención médica atribuidos al ruido del transporte", dijeron los investigadores. La demencia es uno de los mayores problemas de salud del mundo y se espera que la cantidad de personas que viven con esta enfermedad supere los 130 millones para 2050, lo que la convierte en una costosa y creciente crisis de salud mundial. Además de factores de riesgo bien establecidos, como estilos de vida poco saludables, los expertos creen cada vez más que los factores ambientales pueden desempeñar un papel en el desarrollo de este tipo de enfermedades.

Las posibles explicaciones de por qué el ruido puede afectar la salud incluyen la liberación de hormonas del estrés y los trastornos del sueño, que conducen a enfermedades cardíacas, inflamación y cambios en el sistema inmunológico, todos ellos factores relacionados con la aparición de la demencia, especialmente con el Alzheimer y el Parkinson.

El estudio fue observacional, por lo que no estableció la causa y tuvo una serie de limitaciones, como la falta de información sobre el aislamiento acústico en los hogares que puede afectar la exposición al ruido. Sin embargo, sus puntos fuertes incluyen su gran tamaño, largo tiempo de seguimiento y evaluación de alta calidad de la exposición al ruido.