Luego de una semana de tiempo estable, se espera que avance un sistema frontal frío y provoque el desarrollo de lluvias y tormentas sobre el centro y norte del país. Posteriormente se prevé un importante descenso de la temperatura.
Luego de una semana de tiempo estable, se espera que avance un sistema frontal frío y provoque el desarrollo de lluvias y tormentas sobre el centro y norte del país. Posteriormente se prevé un importante descenso de la temperatura.
Durante los próximos días se espera que se mantenga un período de tiempo estable, con bajas marcas térmicas y escaso contenido de humedad en las capas bajas de la atmósfera. Esto será clave para poder avanzar con la cosecha de los cultivos de verano.
El extenso período de lluvias que cortó con una de las sequías más importantes de la historia, llega a su fin. La entrada de aire frío y seco a la porción central de Argentina provocará condiciones de tiempo estable, pero también generará heladas de variada intensidad.
Las lluvias llegaron y se establecieron en todo el centro del país. La dinámica de la atmósfera cambió y luego de una campaña signada por la seca, en el momento de la cosecha llegaron las lluvias y complicaron aún más el panorama.
El sector central del país estaba atravesando una de las sequías más importantes de la historia. Abril fue el mes bisagra, comenzaron a desarrollarse lluvias y tormentas de variada intensidad que han cambiado notoriamente las condiciones hídricas.
Luego de las lluvias registradas sobre la mayor parte de la franja central del país, aumentó el área de siembra para la campaña 2018/2019. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó un 3,5% más de área de trigo que la campaña pasada.
La intención de siembra de los cultivos de invierno en Argentina estará sujeta a las lluvias que puede desarrollarse en el mes de abril. La tendencia muestra una importante actividad sobre el centro del país que podría definir el área de implantación.
Desde el comienzo del abril se observa un cambio de la circulación de la atmósfera, favoreciendo el desarrollo de precipitaciones sobre el centro de Argentina. Las últimas lluvias han presentado acumulados muy importantes que cambiaron drásticamente las condiciones de humedad del suelo.
La región pampeana atravesó la peor sequía de los últimos 50 años durante el período estival. A partir del final de la semana llega un momento clave para la actividad agrícola de cara a los cultivos de invierno y la implantación de pasturas y verdeos para la ganadería.